30 jun 2015

Own


Is this what we really really want?
Is it really meant to be this way? 
Is it our destiny to be?


Páginas turbias de deseos. Chiquilla pava, que aún no sabes que pensar. Aunque ya no tienes oportunidad de pensar. Espera, quizá si sabes... ¿Estás bien, no? Sí.
En el jardín de tu Dios, They own el océano. Los dieciocho demonios que aún alimentas. Con el roce de nuestras energías sostengo tu índice para que des vuelta en la punta de tu pie. Te ves feliz; eso me alegra. Te ves inestable; eso me asusta.
Aprende a girar con la planta del pie. Por favor. Por favor. Por favor. Por favor. Por favor. Por favor...
No. No pensé siempre en mí. Que estupidez decir eso, tonto cabeza hueca. Sí, por supuesto que te dañé, no pretendía pensar o consolarme creyendo que no sería así, pero ¿Cómo sino? For once, permíteme obtener lo que quiero. Sé feliz. Sé feliz. Sé feliz. Sé feliz. Sé feliz. Sé feliz. Sé feliz. Sé feliz.
Sólo quiero que seas feliz. Sin mí, por favor. Sé feliz, que no te merezco, pedazo de idiota. Que soy muy poco; que vos sos mucho. Perdóname por hacerlo así, pollo.

Eso es lo agradable de Glaze. Una historia nueva, desde cero, sin errores. Siendo tan madura como soy ahora, habiendo pasado por lo que pasé aprendiendo lo que aprendí. Un cuaderno blanco lleno de esperanza con un lápiz lleno de tinta listo para usarse. Una historia tan limpia. Sing to me. Claro que hay muchas cosas malas, como perderte, como el miedo a perderme y a hacer que él se pierda a sí mismo.

Finjo. Finjo que me duele y me sorprende ser la que hace daño y no la que es dañada, cuando yo sé que he sido mala. Que he sido horrible, una mierda. Pero de la misma manera, tengo la oportunidad de reescribir esto. No puedo contigo, no puedo contigo, no puedo contigo, no puedo contigo, no puedo contigo, no puedo contigo, no puedo contigo, no puedo contigo, no puedo contigo, no puedo contigo, no puedo contigo, no puedo contigo, no puedo contigo, no puedo contigo, no puedo contigo, no puedo contigo, no puedo contigo, no puedo contigo, no puedo contigo, no puedo contigo, no puedo contigo, no puedo contigo, no puedo contigo, no puedo contigo, no puedo contigo, no puedo contigo, no puedo contigo, no puedo contigo, no puedo contigo, no puedo contigo, no puedo contigo, no puedo contigo, no puedo contigo, no puedo contigo, no puedo contigo, no puedo contigo, no puedo contigo, no puedo contigo, no puedo contigo, no puedo contigo, no puedo contigo, no puedo contigo, no puedo contigo, no puedo contigo, no puedo contigo, no puedo contigo, no puedo contigo, no puedo contigo, no puedo contigo, no puedo contigo, no puedo contigo, no puedo contigo, no puedo contigo, no puedo contigo, no puedo contigo, no puedo contigo, no puedo contigo, no puedo contigo, no puedo contigo, no puedo contigo, no puedo contigo, no puedo contigo, no puedo contigo, no puedo contigo, no puedo contigo; porque vos no podes sin mí. Y yo soy muy poco para tener a alguien dependiendo de mí inestabilidad.

15 jun 2015

Estaba tan acostumbrada a la forma como su abdomen encajaba con el mío. Creo que fue lo más difícil de aceptar cuando decidí dejarlo. Como me rodeaba con sus brazos por sobre mis hombros, respirando sobre mi cabeza...
No es fácil apreciar tanto los abrazos. Una vez que encuentras uno bueno ya no quieres dejarlo.

14 jun 2015

Advice

Being a friend is not easy. Be grateful with those who are always there for you, and remember you can be really hard to get sometimes. People are complex; you're not the only one with demons in your head.
It's ok to be mean when you're upset, but remember to say sorry afterwards. Remember to say thank you aswell. Even when nothing is happening at the moment, make people know that you aprecciate what they have done for you. 

12 jun 2015

¿Es Ud. más empático que yo?

¿Es el amar suficiente razón para estar? ¿Es el cariño eterno, que por supuesto siempre estará, excusa para seguir torturándonos? 
El tiempo no fue de un día a otro. Mis decisiones, como cangreja que soy, tomaron tiempo de procesar. Creo haber hecho lo correcto, por lo menos hasta ahora. 
Increpas como si la culpa no fuese de los dos; si la pena nos consume nos rasgamos... ¿Cómo es que no hemos aprendido a soportar el frío después de tantos años? 

10 jun 2015

A veces me da pena que nadie sepa las horas que paso tirada en el piso, con los pies en alto y la cabeza gacha...

28 may 2015

Dansbanan

Siempre me ha llamado la atención mi poca estabilidad emocionalidad... está bien, todos pareciésemos tener inestabilidad emocional a esta edad, pero la mayoría de las veces puedes darle un par de razones a estos desequilibrios.
Llevaba 5 meses de rehabilitación; de felicidad. Si bien había tenido mis momentos tristes, los había sobrellevado como nunca y no había terminado ningún día mal, hasta que hace un par de días que pareciese que la historia quiere volver a variar (como es el curso natural de las cosas).
Marcaba el reloj. Quedaba una media hora para lo que sería una muerte segura de mi promedio. Creo no haberme preocupado tanto como lo hubiera hecho en otro tiempo, estaba calma aunque sabía que podía cagarla. Estaba concentrada leyendo, repasando lo último que podrían preguntarme, cuando me percato de que hay una canción sonando. Ya iba por la mitad del track. Era claramente el sonido de un acordeón y un metalófono, muy melodioso. Me quedé un rato mirando a la pared, pensando de donde provenía la canción y salí de la sala buscando el origen (también para pedir que la apagaran, ya que me desconcentró de mi tarea). Antes de poder continuar mi ahora segunda tarea, mis ojos toparon con la cordillera. Desde aquel lugar se veía en todo su esplendor.
No me había dado cuenta que eran las siete de la tarde. La prueba ya había sido hace cuatro horas y yo estaba en la baranda hace cinco. Aquella melodía que escuchaba era Dansbanan de Detektivbyran, una banda sueca que no escuchaba hace siete años y lo que escuché no estaba más allá que en mi cabeza. Desperté de mi sueño de pie por la llamada de atención de una auxiliar que me dijo que ya iban a cerrar el edificio. Me retiré.
En fin, al llegar a casa, busqué la canción y ahora es cuando llegamos al primer punto que propuse. Después de cinco meses de estabilidad, sin ninguna razón actual por la que llorar, solté lágrimas. Fue una pena profunda, bien calada. Bien desgraciada más encima, porque no sabía porque lloraba (Sinceramente, me pregunto si a los hombres les pasa) y también me preguntaba porqué pensé en esa canción, en ese instante. En la misma canción con la que lloré mil veces en mil situaciones, mi leal compañera de desconsuelo. Me dejé llevar, ya que razoné que no era malo dejar a mi cuerpo desahogarse, después de todo no sabes lo bueno que es lo dulce sin probar lo amargo de vez en cuando. El problema, es que desde ese día, algo despertó en mí y a diferencia de la mayoría de los casos, sé como llamarle. Urgencia de Auri. Auri extrañando ser Auri.

Siento mucho el éter hoy.

 

16 may 2015

¿Acaso dije que el mundo era justo?

Una vez le dije a una de mis muchas locuras que no podía escribir si no tenía una pena incómoda que me calara los huesos.
No escribo desde la última vez que Gigante rompió lo que me quedaba de víscera. Hoy, no sé si afortunada o desafortunadamente lo que me acongoja es otra cosa (Creo que tiene más de malo ya que sé como se comportan lo otro y podía controlar ese río)... Las cosas se fueron rompiendo de a poco y decidí ignorarlo. Me corté los pies enteros caminando entre tanto vidrio, las manos se me deshacían ya gastadas de tanto apoyarse entre paredes frías, pedazos en todo el piso. Lo hice, estúpidamente, hasta que el espíritu avasalló. Y me sentí (siento) pequeñísima en este cuarto ahora vacío, después de haber barrido todo por octava vez. Lo que pasó fue Auri.
En fin, me sé el cuento de memoria, y aún así decidí vivirlo de nuevo, ¿Será como dice Eduardo? ¿Que cuando uno vive entre tanta pena, se acostumbra y la termina buscando? ¿Será mi zona de confort esta estupidez de lugar?
Y la metáfora se agranda. Ahora soy una larva en ámbar.




Discúlpame, muchacha.

5 nov 2014

El cielo despejado en ojos de un ciego.

El año pasado, a mediados de Noviembre, fui de campamento a un lugar alejado de la ciudad. Toda mi vida, estos 16 años, he vivido en un lugar donde el cielo está cubierto por una capa gruesa de smog, incapacitando la visión clara del cielo (sumándole las brillantes luces que emite todo el tiempo este asqueroso lugar). Aquel día de campamento, por la noche, subí la mirada al mismo tiempo que subía el humo de la fogata -persiguiéndolo- y vi algo que nunca había visto antes; algo que ni siquiera es tan increíble como para ser documentado por National Geographic pero que para mí significó un mundo: el cielo, de noche, lo más despejado que lo he visto nunca. Las estrellas brillaban sin límite y el movimiento de mis ojos no parecía descansar buscando más y más puntos brillantes, viéndose éstos infinitos. Nunca me había interesado por el cielo, si por la luna, pero el cielo en si y sus estrellas... nunca le había prestado tanta atención, principalmente porque no sabía que podía ser tan hermoso en persona. Por supuesto que había visto fotos, esas imágenes rápidas que pasan por la visión una que otra vez haciendo zapping en televisión.
Lloré. Esa fue mi inocente y virgen reacción: llorar. Escondí las lágrimas de aquellos que me acompañaban porque nadie lucía tan fascinado y anonado por el cielo como yo, sequé rápidamente mi cara por la ingenua vergüenza de ser la única cabeza en ese lugar que se diera cuenta de lo hermoso que podía ser el cielo y lo ciega que me ha hecho ser la ciudad en la que he vivido estos años, me volví muy consciente de que mis sentimientos son a flor de piel.
Lloré y espero recordar esas lágrimas hasta que mis dedos se arruguen y la razón no sea el agua; pero más que nada espero recordar el frenesí que sentí en ese momento al ver esa gigantesca bóveda oscura de secretos que quizás nunca me sean revelados pero el gran sentimiento de curiosidad y amor al vasto y desconocido cosmos me consuela porque no es un sentimiento incómodo, frustante o algo que me ponga ansiosa, despierta algo más en mí, algo que no había sentido antes. No tengo palabra para ello aún ni definición pero seguramente pronto inventaré una. Cielios, Cureoci o alguna palabra que comience con C cuya definición sea palpable y clara.
"Astronomía", pensé, al llegar a casa el día siguiente a esa iluminadora noche. Y hoy, casi un año después de aquel suceso, dos años antes de elegir mi carrera en la universidad y consecuentemente mi profesión, estoy obsesionada con la astronomía. Los cielos, el universo, los planetas, agujeros negros, exoplanetas, supernovas. Hasta tienen nombres que despiertan el deseo de saber más. Averigüé muchísimo sobre dicho tema, montón de información gira en mi cabeza y sale por mi boca a todo aquel cercano a mí quien tenga un oído que prestarme. En tres días más volveré a acampar en el mismo lugar donde nació mi curiosidad y sólo una cosa me angustia luego de aprender todo lo que aprendí: En vez de sentir entusiasmo, sentir miedo y en vez de derramar lágrimas de emoción, llorar de canguelo.   

13 oct 2014

Mi otro Dante; más pollito, más flaco...

¿Y dudas sobre lo terrible de su desvanecimiento?
Lo horrible que fue verlo evaporarse, sin poder hacer nada.
Tocar su mano y que quedara el mero rastro de un alma ahora fría en tu palma.
Por supuesto que fue horroroso.

Venía de Islandia y traía brownies con él.
Claro que hurgó en las esquinas de la cartera de aquella señora.
¿Cómo encontrar el calor si no? 

¿Qué crees que me hubiese traído?
No me pidas cuantificar la tristeza que sentí al ver, lentamente,
como cada vez se le iba abatiendo más la mirada.
Se me llenaban los pulmones de pájaros azules y humos
de un cigarro a medio consumir.

Cada vez que cerraba sus ojos sin cuidado, un paso más me acercaba

al destino que se me había prescrito el momento en que tomé su mano;
Ser un olvidado cuento nocturno de un niño que ya creció, 
pegajosa,
en una empolvada caja gris que nadie recuerda y encontraría con sorpresa. 


Tranquilo, cariño, no estoy triste ya; 
sólo ordeno el desorden que dejaste 
y la barahúnda acomodo
para dejar descansar, estos pobres oídos, este pobre cuerpo vacío.

13/10/2014

9 oct 2014

Vorágine de una enamorada

Flaco
Requiero de tu brazo,
tanta piedra,
menos tambaleo.

Tu fina boca, torpes palabras,
 hacer del hielo, vapor
.
Calmas el rojo.


El bisbiseo ocurre
y desaparece el consuelo.
¿Cuánto duró?

Volví a quedar fría
ahogarme en vómito;
sostenerme del frío fierro que significa tu partida.

Tenerte cerca
cuando se te siente remoto;

Olvídalo; no te siento.





Aquél que busca en ti el pequeño universo que pareces representar se inundará en montón de decepción;
decepción de la buena
9/10/2014